martes, 3 de octubre de 2023

La Gracia de Dios

Desde el principio de los tiempos la gracia ha sido un tema constante, pero antes debemos saber que la gracia es un regalo de Dios para todo aquel que cree en Jesucristo. Por lo tanto, al igual que la Fe, solo mediante ella seremos salvos. "Pues la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo" (Juan 1:17). La palabra traducida como"gracia" en el Nuevo Testamento proviene de la palabra griega «Charis», que significa "favor o bondad"en especial si esta ha sido ganada sin merecerla. Otra forma de describir «La Gracia», es que Dios escoge bendecirnos en lugar de maldecirnos, mediante la fe en el sacrificio de Cristo en la Cruz.

Todos podemos extender la gracia a los demás, pero cuando la palabra gracia se usa en relación a Dios adquiere otro significado diferente, es decir, que la gracia es que Dios nos escoge para bendecirnos en lugar de maldecirnos, a pesar de que nuestro pecado lo merece. Esta es su bondad para con nosotros.

El primer ejemplo de gracia lo encontramos en el Antigua Testamento Génesis 3:21 "Dios el SEÑOR hizo ropa de pieles para el hombre y su mujer, y los vistió". Él podría haberlos matado en ese momento por su desobediencia, pero en lugar de destruirlos, Dios escogió establecer un camino para que ellos estuvieran bien con Él. Este modelo de gracia continuó por todo el Antiguo Testamento. 

Otro ejemplo de gracia lo podemos ver en Oseas 14:4…"Yo corregiré su rebeldía y los amaré de pura gracia, porque mi ira contra ellos se ha calmado" El profeta Oseas presenta su última exhortación a su pueblo para que abandonen su iniquidad y se vuelvan a Dios y ellos hacen un voto con relación a tres pecados: Osea 5:13; Osea 7:11 Haber esperado ayuda de asiria, haber confiado en los caballos y carros de Egipto y Osea 13:3 haber persistido en el pecado de idolatría, Dios responde a sus oraciones de arrepentimiento y le extiende su gracia.

Tambien Dios instituyó sacrificios de sangre como una forma para expiar los pecados del hombre, pero no fue la sangre de estos sacrificios que limpió estos pecados; fue la gracia de Dios que limpio a aquellos que confiaron en Él (Hebreos 10:4; Génesis 15:6). Dios escogió establecer un camino para que ellos estuvieran bien con Él, siendo esto la sombra del sacrificio de Jesús en la Cruz por nuestros pecados y la máxima revelación de la Gracia Divina (Jn 1:14, 17).

"La Gracia de Dios no tiene límites y concede salvación para todos los que se acercan a Dios por medio de Jesucristo"

"Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios"( Efe 2:8)

¿Cuál es la Diferencia entre la Ley y la Gracia? La diferencia más relevante entre la Ley y la Gracia, es que La Ley era por obras, mientras la Gracia es por fe. Durante los tiempos de la Ley, el Pueblo de Israel estaba obligado a guardar toda la Ley que Dios dio a Moisés, más con la venida de Jesucristo, Dios extendió su gracia para todo aquel que creyera en aquel a quien había enviado como propiciación por nuestros pecados.

Colaboracion especial:  Pr. Marcelg Jimenez - Iglesia Ancla de Vida Cabudare - Venezuela    Adm. Hno. Douglas G. Guanipa                                                                                                     

domingo, 1 de octubre de 2023

AMOR.

                                                                                

Solo los que son humildes pueden mostrar amor. No me estoy refiriendo a esa clase de amor mundano que es una falsificación y está enfocado en objetos. Esa es la razón por la que muchos matrimonios no perduran. El amor mundano es solo una emoción y cuando la emoción desaparece la relación también desaparece. Esa clase de amor solo busca recibir y no dar.

El amor bíblico no es eso. No es una emoción; es un acto de servicio y sacrificio. No es una actitud; es una acción. El amor siempre hace algo. Cada palabra que se emplea en 1 Corintios 13:4-7 para describir que el amor es un verbo nos enseña que el amor es un acto de servicio que fluye de un corazón de humilde.

El amor bíblico satisface las necesidades de las personas. Jesús dice en Lucas 10:27: “Amarás… a tu prójimo como a ti mismo”. Un doctor de la ley (fariseo ) respondió: “¿Y quién es mi prójimo?” (v. 29). Jesús respondió con la parábola del buen samaritano (vv. 30-35). El samaritano iba pasando a lo largo de un camino, y se encontró de pronto con un hombre al que habían golpeado y robado. Él ayudó a aquel hombre y le atendió en sus necesidades. ¿Quién es su prójimo? Todo aquel que tenga una necesidad que usted puede satisfacer. ¿A quién tienen que amar? A todo aquel que tenga una necesidad. ¿Cómo tiene que amarle? Atendiendo a sus necesidades, aun cuando no se sienta emocionalmente vinculado o atraído hacia esa persona.

Una ilustración clásica de la humildad del amor, la encontramos en Juan 13. Jesús y sus discípulos iban a cenar juntos. Los discípulos estaban discutiendo acerca de cuál de ellos era el mayor (Lc. 22:24). En aquellos días, las personas comían en una posición reclinada, lo que quiere decir que la cabeza de una persona solía estar a unos veinte centímetros de los pies del otro comensal. Era una cortesía común lavar los pies de los participantes antes de disponerse a comer. Pero no había ningún criado disponible para lavar los pies de los discípulos. Y ninguno de los discípulos estaba dispuesto a prestar ese servicio porque habían estado discutiendo quién de ellos era el más importante. De modo que Jesús se quitó su túnica, se puso una toalla alrededor de la cintura y les lavó los pies (Jn. 13:4-5). Les dio una lección inolvidable. Cuando terminó, les dijo: “Ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” (v. 15). En efecto, les estaba diciendo: “Como yo os he amado, que también os améis unos a otros” (v. 34). ¿Cómo demostró Él su amor por ellos? No por una vinculación emocional. Probablemente, lo único que sentía en ese momento era disgusto debido al egoísmo y el orgullo de los discípulos. Les mostró su amor atendiendo a sus necesidades. De la misma manera, nosotros estamos llamados a satisfacer las necesidades de otros.

Debiéramos satisfacer las necesidades de otras personas espontánea y voluntariamente. Nuestro amor debiera ser el reflejo de un corazón humilde. Esa clase de corazón siempre se expresa a sí mismo. Recibí una carta que ilustra ese espontáneo amor, que se sacrifica; dice lo siguiente:

Hace algún tiempo mi esposo y yo tuvimos la oportunidad de visitar a la iglesia Grace Community. Las personas son estupendas. Nos trataron muy bien, un caballero me mostró los edificios durante el descanso entre el primer y segundo culto, hablé con otro hombre por un momento, me preguntó si me gustaría tener un casete del próximo culto. Inmediatamente dije que sí, unas pocas semanas después, recibí no solo el casete, sino toda la serie sobre la enseñanza de Jesús sobre el divorcio. Muchos de mis amigos han escuchado esos mensajes y han recibido respuesta a muchas de sus preguntas. Quiero que sepa cuán maravillosa es su congregación.

¿No es eso maravilloso? Conozco a las personas a las que se refiere esta persona. El hombre que le mostró los edificios no tenía en realidad tiempo para hacerlo debido a sus muchas responsabilidades. El que le envío los mensajes no disponía del dinero para hacerlo, pero así es como funciona el amor. El amor fluye de un corazón humilde. El amor busca el consuelo y el gozo de otros.

Extraído del libro, “El corazón de la Biblia” escrito por el Pastor John MacArthur y publicado por Editorial Portavoz.

Adm. Hno. Douglas G. Guanipa.