lunes, 12 de junio de 2017

UN CAMINO A LAS CUMBRES DE TUS SUEÑOS. (Por: Douglas Guanipa)

Hoy converse con mi hijo, el se tuvo que marchar a otro país, el me decía que sus sueños de encontrar un mejor bienestar pare él y su familia fue lo que lo motivo a tomar esa determinación, claro que para nosotros es bastante difícil pero es su decisión y solo nos quedó darles la bendición.

Solo le pude decir, hijo, llegar lejos es posible si tan solo fijamos nuestros ojos en un objetivo que sea de bendición para nuestras vidas y, volcar todos nuestros esfuerzos para cristalizarlos. Pero existe un elemento primordial para ese plan. Nuestra Fe en Dios, en las capacidades y talentos  que El nos regalo, con esto seremos capaces de llegar tan lejos como nos propongamos, tal como lo dice su palabra en Proverbios 16:3- "Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados".

Nunca debemos dejar de soñar, una vez me comentaron que es en el cementerio donde existen más sueños, sueños que quedaron sepultados porque no tuvieron la suficiente fuerza, Fe y determinación para alcanzarlos, es por eso que no debemos dejar de soñar. El día que dejemos de soñar, habremos matado todas nuestras ilusiones y no tendríamos razones para vivir, por eso siempre hay que soñar, si tienes una iniciativa, un sueño en tu mente es el momento de activar y trabajar para que ese sueño se materialice, todo es posible si nuestra fe está alineada con Dios, Podemos triunfar, porque ya somos triunfadores en Cristo Jesús.



viernes, 9 de junio de 2017

¿QUÉ TAL SI POR UN DÍA JESÚS SE CONVIRTIERA EN USTED? (3ra Parte) Por: Max Lucado

El Corazón De Cristo:

El corazón de Jesús fue puro. Miles adoraban al Salvador, sin embargo estaba contento con una vida sencilla. Había mujeres que lo atendían (Lucas 8.1–3), sin embargo jamás se le acusó de pensamientos lujuriosos; su propia creación lo despreció, pero voluntariamente los perdonó incluso antes de que pidieran misericordia. Pedro, quien acompañó a Jesús por tres años y medio, le describe como «un cordero sin mancha y sin contaminación» (1 Pedro 1.19). Después de pasar el mismo tiempo con Jesús, Juan concluyó: «no hay pecado en Él» (1 Juan 3.5).

El corazón de Jesús fue pacífico. Los discípulos se preocuparon por la necesidad de alimentar a miles, pero Jesús no. Agradeció a Dios por el problema. Los discípulos gritaron por miedo a la tempestad, pero Jesús no. Él dormía. Pedro sacó su espada para enfrentarse a los soldados, pero Jesús no. Jesús levantó su mano para sanar. Su corazón tenía paz.
Cuando sus discípulos lo abandonaron, ¿se enfadó y se fue a su casa? Cuando Pedro lo negó, ¿perdió Jesús los estribos? Cuando los soldados le escupieron en la cara, ¿les vomitó fuego encima? Ni pensarlo. Tenía paz. Los perdonó. Rehusó dejarse llevar por la venganza.

También rehusó dejarse llevar por nada que no fuera su alto llamamiento. Su corazón estaba lleno de propósitos. La mayoría de las vidas no se proyectan hacia algo en particular, y nada logran. Jesús se proyectó hacia una sola meta: salvar a la humanidad de sus pecados. Pudo resumir su vida con una frase: «El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» ( Lucas 19.10 ). Jesús se concentró de tal manera en su tarea que supo cuándo debió decir: «Aún no ha venido mi hora» ( Juan 2.4 ) y cuándo: «Consumado es» (Juan 19.30). Pero no se concentró en su objetivo al punto de ser desagradable.

Al contrario. ¡Qué agradables fueron sus pensamientos! Los niños no podían alejarse de Jesús. Jesús pudo hallar belleza en los lirios, alegría en la adoración y posibilidades en los problemas. Podía pasar días con multitudes de enfermos y todavía sentir compasión de ellos. Pasó más de tres décadas vadeando entre el cieno y lodazal de nuestro pecado, y sin embargo vio suficiente belleza en nosotros como para morir por nuestras equivocaciones.

Pero el atributo que corona a Cristo es este: su corazón fue espiritual. Sus pensamientos reflejaban su íntima relación con el Padre. «Yo soy en el Padre, y el Padre en mí», afirmó (Juan 14.11). Su primer sermón que se registra empieza con las palabras «El Espíritu del Señor está sobre mí» (Lucas 4.18). Era «llevado por el Espíritu» (Mateo 4.1) y estaba «lleno del Espíritu Santo» (Lucas 4.1). Del desierto «volvió en el poder del Espíritu» (Lucas 4.14).

Jesús recibía sus instrucciones de Dios. Era su hábito ir a adorar (Lucas 4.16). Era su costumbre memorizar las Escrituras (Lucas 4.4). Lucas dice que Jesús «se apartaba a lugares desiertos, y oraba» (Lucas 5.16). Sus momentos de oración lo guiaban. Una vez regresó después de orar y anunció que era tiempo de pasar a otra ciudad (Marcos 1.38).

Otro tiempo de oración resultó en la selección de los discípulos (Lucas 6.12–13). Jesús era guiado por una mano invisible. «Todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente» (Juan 5.19). En el mismo capítulo afirmó: «No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo» (Juan 5.30).

"El corazón de Jesús fue Espiritual".
El corazón de la humanidad 
Nuestros corazones parecen estar muy lejos del de Jesús. Él es puro; nosotros somos codiciosos. Él es pacífico; nosotros nos afanamos. Él está lleno de propósitos; nosotros nos distraemos. Él es agradable; nosotros somos rebeldes. Él es espiritual; nosotros nos apegamos a esta tierra. La distancia entre nuestros corazones y el suyo parece ser inmensa. ¿Cómo podemos tan siquiera esperar tener el corazón de Jesús?

¿Está listo para una sorpresa? Ya la tiene. Usted ya tiene el corazón de Cristo. ¿Por qué me mira de esa manera? ¿Le jugaría una broma en esto? Si usted ya está en Cristo, entonces ya tiene el corazón de Cristo. Una de las promesas supremas, y de la que nos percatamos es sencillamente esta: si usted le ha entregado su vida a Jesús, Jesús se ha dado a sí mismo. Ha hecho de su corazón su morada. Sería difícil decirlo de una manera más concisa que Pablo: «Vive Cristo en mí» (Gálatas 2.20). "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí".

A riesgo de repetir, permítame volver a decirlo. Si usted ya le ha entregado su vida a Jesús, Él mismo se ha dado a usted. Se ha mudado a su vida, ha desempacado sus maletas y está listo para cambiarlo «de gloria en gloria en la misma imagen» (2 Corintios 3.18). Pablo lo explica diciendo que aunque parezca extraño, los que creemos en Cristo en realidad tenemos dentro de nosotros una porción de los mismos pensamientos y mente de Cristo (véase 1 Corintios 2.16).

Extraña es la palabra. Si tengo la mente de Jesús, ¿por qué todavía pienso tanto como yo? Si tengo el corazón de Cristo, ¿por qué todavía tengo las manías de Max? Si Jesús mora en mí, ¿por qué todavía detesto los embotellamientos del tráfico? 
Parte de la respuesta queda ilustrada en la historia de una señora que tenía una casita cerca de una playa en Irlanda, a principios del siglo. Era muy pudiente, pero también muy frugal. Por eso fue que la gente se sorprendió, cuando decidió ser una de las primeras en tener electricidad en su casa
Varias semanas después de la instalación llamó a su puerta un empleado para leer el medidor. Le preguntó si la electricidad estaba funcionando bien, y ella le aseguró que sí.
-¿Me podría explicar algo -dijo el hombre-. Su medidor indica que casi no ha usado nada de electricidad. ¿Está usted usándola?
-Pues claro que sí -respondió ella-. Todas las noches cuando se pone el sol, enciendo las luces mientras enciendo las velas; después la apago.


Tenía conectada la electricidad, pero no la usaba. Su casa tenía las conexiones, pero no había tenido ninguna alteración. ¿No cometemos nosotros la misma equivocación? Nosotros también, con nuestras almas salvadas pero con corazones sin cambio, estamos conectados pero sin alteración alguna. Confiamos en Cristo para la salvación pero resistimos la transformación. Ocasionalmente movemos el interruptor, pero la mayor parte del tiempo nos conformamos con las sombras.
¿Qué pasaría si dejáramos la luz encendida? ¿Qué ocurriría si no solo moviéramos el interruptor sino que viviéramos en la luz? ¿Qué cambios ocurrirían si nos dedicáramos a morar bajo el brillo de Cristo?

No hay duda al respecto: Dios tiene para nosotros un plan ambicioso. El mismo que salvó su alma anhela rehacer su corazón. Su plan es nada menos que una transformación total: Pablo dice que desde el mismo principio Dios decidió moldear las vidas de los que le aman de acuerdo a las líneas de su Hijo (véase Romanos 8.29).

Usted se ha «revestido de la nueva naturaleza: la del nuevo hombre, que se va renovando a imagen de Dios, su Creador, para llegar a conocerlo plenamente» (Colosenses 3.10, VP).

Dios está dispuesto a cambiarnos a semejanza del Salvador. ¿Aceptaremos su oferta? Le sugiero esto: Imaginémonos lo que significa ser como Jesús. Examinemos con detenimiento el corazón de Cristo. Pasemos algunos capítulos considerando su compasión, reflexionando en su intimidad con el Padre, admirando su enfoque, meditando en su resistencia. ¿Cómo perdonó Él? ¿Cuándo oró? ¿Qué lo hacía ser tan agradable? ¿Por qué no se dio por vencido? Pongamos «los ojos en Jesús» (Hebreos 12.2). Tal vez al verlo, veremos lo que podemos llegar a ser.

Tengan paciencia unos con otros, y perdónense si alguno tiene una queja contra otro. Así Como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

Colosenses 3.13, vp





lunes, 5 de junio de 2017

¿QUE TAL SI POR UN DÍA JESÚS SE CONVIERTE EN USTED? (2da. Parte) por: Max Lucado

Voy a correr un riesgo. Es peligroso resumir en una sola declaración verdades grandiosas, pero voy a intentarlo. Si una frase o dos pudieran captar el deseo de Dios para cada uno de nosotros, diría lo siguiente:

Dios lo ama tal como es, pero rehúsa dejarlo así. Él quiere que usted sea como Jesús.

Dios lo ama tal como usted es. Si piensa que su amor por usted sería más fuerte si su fe lo fuera, se equivoca. Si piensa que su amor sería más profundo si sus pensamientos lo fueran, se equivoca de nuevo. No confunda el amor de Dios con el cariño de la gente. El cariño de la gente por lo general aumenta con el desempeño y disminuye con los errores. Pero no es así con el amor de Dios. Dios le ama exactamente como usted es. Cito al autor favorito de mi esposa:

El amor de Dios nunca cesa. Jamás. Aun cuando le desdeñemos, le ignoremos, le rechacemos, le menospreciemos, le desobedezcamos, Él no cambia. Nuestro mal no puede disminuir su amor. Nuestra bondad no puede aumentarlo. Nuestra fe no se lo gana así como nuestra necedad no lo estorba. Dios no nos ama menos porque fracasemos ni más porque triunfemos.

El amor de Dios nunca cesa.
Dios lo ama tal como usted es, pero rehúsa dejarlo así. 
Cuando mi hija Jenna tenía aproximadamente dos años solía llevarla a un parque cercano a nuestro departamento. Cierto día ella estaba jugando en un montículo de arena, y un vendedor de helados se acercó. Le compré una golosina, y cuando me volví para dársela a la niña, vi que tenía la boca llena de arena. Donde yo quería poner algo sabroso ella había puesto tierra

¿La amé con su boca sucia? Claro que sí. ¿Era ella menos hija mía por su boca llena de arena? Por supuesto que no. ¿La dejaría yo con la arena en su boca? Ni en sueños. La quería exactamente como ella era, pero rehusé dejarla como estaba. La llevé hasta un grifo de agua y le lavé la boca. ¿Por qué? Porque la quería.

Dios hace lo mismo con nosotros. Nos lleva a la fuente. «Escupe la tierra, cariño», nos insta nuestro Padre. «Tengo algo mejor para ti». Así nos limpia de nuestra inmundicia: inmoralidad, falta de honradez, prejuicios, amargura, avaricia. No nos gusta que nos limpie; algunas veces preferimos la tierra en lugar del helado. «¡Puedo comer tierra si se me antoja!» proclamamos y nos enfadamos. Lo cual es cierto; podemos. Pero si lo hacemos, nosotros perdemos. Dios tiene una oferta mejor. Quiere que seamos como Jesús.

¿No son esas buenas noticias? Usted no está atascado con su personalidad actual. No está condenado al «reino de los gruñones». Usted es maleable. Aun cuando se haya afanado todos los días de su vida, no necesita afanarse el resto de su vida. ¿Qué tal si nació como un intolerante? No tiene por qué morir siéndolo.

¿De dónde sacamos la idea de que no podemos cambiar? ¿De dónde vienen afirmaciones tales como: «Es mi naturaleza preocuparme», o «siempre he sido pesimista. Así soy yo», o «tengo mal genio. No puedo evitarlo»? ¿Quién lo dice? ¿Diríamos cosas similares respecto a nuestro cuerpo? «Es mi naturaleza tener una pierna rota. No puedo hacer nada para evitarlo».

Por supuesto que no. Si nuestros cuerpos funcionan mal, buscamos ayuda. ¿No deberíamos hacer lo mismo con nuestros corazones? ¿No deberíamos buscar ayuda para nuestras actitudes agrias? ¿No podemos pedir tratamiento para nuestros arranques de egoísmo? Por supuesto que podemos. Jesús puede cambiar nuestros corazones. Él quiere que tengamos un corazón como el suyo.

¿Puede usted imaginarse una mejor oferta?
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16) 
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16) 




lunes, 6 de marzo de 2017

NUESTRAS CONVICCIONES PERSONALES

Como cristianos, debemos tener convicciones que definan nuestra identidad y determinen nuestro estilo de vida y decisiones.

Puede que algunos crean que nuestras convicciones son un aspecto privado de nuestra vida, pero en realidad ellas están expuestas a la vista de todos, pues las expresamos con nuestras acciones diarias. Dios nos ha dado principios bíblicos con el propósito de protegernos, guiarnos, motivarnos y ayudarnos a vivir de acuerdo a su voluntad. Como nuestras convicciones tienen una influencia tan poderosa, debemos examinarlas para determinar si contribuyen o no a nuestro crecimiento espiritual, o si nos acercan o separan de Dios.

Cuando Pedro y Juan fueron lanzados en la cárcel por haber sanado a un hombre cojo, se les amenazó para que no hablasen o enseñasen en el nombre de Jesús. Sin embargo, se mantuvieron firmes en sus convicciones y dijeron: “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hch 4.19, 20).

El verdadero significado de la convicción
La palabra convicción puede ser definida de tres maneras, tal como mencionamos aquí:

v  Un veredicto culpable que se dicta en la corte. Como cuando hablamos de una convicción por un crimen.
v   Una creencia que se sostiene con firmeza. Como el hecho de que estamos seguros de que Jesucristo es el Hijo de Dios, quien ha resucitado y quien es el único camino al cielo.
v  Un sentimiento de culpabilidad que proviene del Espíritu Santo, pues Él es quien convence al mundo de pecado, justicia y juicio (Jn 16.8). Tales convicciones son las que están relacionadas con nuestra fe. Las mismas deberían tener un efecto decisivo en nuestra conducta y marcar la diferencia cada vez que debamos demostrar nuestras creencias a quienes no piensan igual que nosotros

La diferencia entre las convicciones y las preferencias.
Al examinar nuestra vida, debemos determinar si vivimos por convicciones o preferencias.

v  Las preferencias son creencias que varían de acuerdo a las circunstancias y que podemos modificar para beneficiarnos. Las preferencias no proveen un cimiento sólido para nuestra vida, pues dependen de lo que nos ocurra, o pueden ser cambiadas si se nos ofrece algo mejor, por lo cual son fácilmente abandonadas ante las tentaciones.
v   Una convicción es una creencia sólida y firme, que está basada en la confianza en la Palabra de Dios. La cual nos hace estar completamente convencidos de su verdad, de tal manera que asumamos una postura sin importar las consecuencias. Las convicciones moldean, no solo nuestras creencias, sino también la manera en la que vivimos y en la que morimos. Definen nuestra identidad y proveen una dirección sólida que nos mantiene en el camino correcto sin importar las circunstancias o tentaciones que enfrentemos.

Características de una persona con convicciones
Nuestra meta como creyentes es llegar a ser como Pedro y Juan, quienes se mantuvieron firmes en su fe en Cristo y en la responsabilidad que tenían de proclamar su salvación, sin importar las amenazas que recibieron. Al imitar su ejemplo expresaremos las siguientes características:

v  Sentido de propósito. Sabemos hacia donde nos dirigimos y andamos por un camino definido para llegar ahí, al buscar aquello que va de acuerdo con nuestra identidad en Cristo y al dejar a un lado lo que no sea de su agrado. En vez de imitar a la mayoría, o buscar nuestro propio placer, seguimos los principios bíblicos, al buscar la voluntad de Dios para abstenernos de los pecados que nos rodean
v   Fe en Dios para poder vivir con convicciones. La fuerza que nos permite mantenernos firmes en nuestras convicciones proviene de la fe en Cristo como nuestro Salvador y de la Palabra de Dios.
v  Valentía ante los desafíos. Es fácil mantener convicciones firmes cuando estamos en la iglesia, rodeados de personas que piensan igual que nosotros. Pero si nos rodean personas que creen que los cristianos somos intolerantes y tontos, necesitamos valor para declarar que somos seguidores de Cristo y para proclamar la Palabra de Dios.
v  Perspectiva en mente. Antes de rendir nuestras convicciones o de negar lo que realmente creemos, debemos examinar los efectos a largo plazo que sufriremos al hacerlo
v  Fortaleza inusual. Desde el momento en que fuimos salvos, el Espíritu Santo vino a vivir en nosotros y nos selló como hijos de Dios (Ef 4.30). Él es nuestro consolador, quien nos capacita para comprender la verdad y nos da la fortaleza física, emocional y espiritual para hacer lo correcto en medio de las pruebas y las dificultades (Jn 14.26). Nunca estaremos solos al ser firmes en nuestras convicciones, pues el Espíritu de Dios está siempre con nosotros.
v  Entendimiento adecuado. El Espíritu Santo es quien nos da el discernimiento para reconocer la mentira. Las promesas del mundo de felicidad, prosperidad y placer para los que comprometen las convicciones bíblicas son un gran engaño. De manera que, si basamos nuestras convicciones en nuestras propias ideas, deseos y satisfacciones, nos encaminaremos al desastre. Es al vivir de acuerdo a las convicciones que provienen de Dios que podemos evitar las consecuencias de seguir los valores de este mundo.

¿Por qué claudicamos de nuestras convicciones?
¿Qué es lo que nos motiva para hacer lo malo aun cuando sabemos lo que es bueno?

v  El temor a las críticas. Vivimos en una sociedad donde muchos proclaman tener el derecho de hacer lo que les conviene. Es por eso que somos criticados al mantenernos firmes en nuestras convicciones cristianas, o al proclamar lo que Dios enseña acerca del estilo de vida pecaminoso que otros llevan.
v  El temor al rechazo. Si expresamos lo que creemos, o si vivimos de acuerdo a nuestras convicciones cristianas, puede que no seamos aceptados por quienes viven de acuerdo a sus propios deseos. Sin embargo, no debemos sacrificar esas convicciones para complacer a los demás, pues podemos perder las bendiciones que Dios nos ha preparado.
v  El temor a las pérdidas. En ocasiones, nos negamos a mantenernos firmes en nuestras convicciones, por temor a llegar a perder a nuestros amigos. Sin embargo, cualquier persona que trate de alejarnos de los caminos del Señor no es verdaderamente nuestro amigo
             Es tiempo de que los hijos de Dios nos mantengamos firmes, sin importar las consecuencias. Nuestra prioridad debe ser agradar a Cristo para que seamos hallados fieles a Él y a su Palabra

REFLEXIÓN
v  ¿Qué convicciones dirigen su vida? ¿Qué circunstancias pueden tentarlo a comprometer sus creencias?  
v  ¿De qué manera le ayuda a mantenerse firme el tener una perspectiva a largo plazo? ¿Qué consecuencias puede recibir si compromete sus convicciones? ¿Qué beneficios recibirá si es fiel a Cristo y a las enseñanzas de la Palabra de Dios?

encontacto.org
Pastor, Charles Stanley
Ministerio encontacto

sábado, 25 de febrero de 2017

VER A CRISTO EN NUESTRAS CIRCUNSTACIAS

Filipenses 1:12-25

Si usted tuviera el poder de cambiar sus circunstancias ¿Lo haría? puesto que nadie tiene una vida sin problemas, la mayoría de nosotros diría que si. Sin embargo, la realidad es que debemos aprender a vivir con algunas de nuestras circunstancias difíciles, porque solo Dios tiene el poder de alterarlas, y en su providencia a permitido que se mantengan.

Tenemos, por ejemplo, al Apóstol Pablo. Tenia el desea de ir a Roma para predicar el evangelio, pero no previo la manera que Dios usaría para llevarlo allá. Todo comenzó con acusaciones falsas contra el en Jerusalén, su apelación a Cesar, un viaje por un mar embravecido, un naufragio, y ademas el tiempo que iba a estar preso en Roma. Probablemente, esto no era lo que Pablo había imaginado, pero mientras estaba encadenado a un guardia Romano, escribió estas palabras a la iglesia de Filipos."Las cosas que me han sucedido, han redundado mas bien para el progreso del evangelio" (Filipenses 1:12) La misma circunstancia que pudo haberle parecido una desgracia, se convirtió en el medio para un servicio fructífero.

Lo que parece un naufragio o un desvió en nuestros planes, pudiera ser el sendero ordenado por Dios para nuestra vida, pero existe una certeza a la cual podemos aferrarnos: Jesucristo esta con nosotros y nunca cambia.

Las condiciones a nuestro alrededor fluctuaran, pero si somos de Cristo El usara cada situación para hacer su voluntad en y a través de nosotros. Incluso cuando enfrentemos asuntos de vida o muerte, podemos desear lo mismo que Pablo: Que Cristo sea Exaltado en nosotros, ya sea por vida o por muerte.

Pastor. Charles Stanley.


viernes, 24 de febrero de 2017

MI DIOS Y YO

"Y esta es la confianza que tenemos de El, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, El nos oye" 1 Juan 5:14

como la experiencia del amor es única, lo mismo sucede con la oración, solo la conoce aquel que la practica, hablar con Dios nunca puede ser algo aburrido, pues cada segundo que El nos permite estar en su presencia, es una experiencia maravillosa. El nos hace sentir importantes, nos demuestra su amor, nos revela su voluntad, nos proteje bajo su sombra y suple todas nuestras necesidades.

Para desarrollar este habito tan importante, debemos dedicar cada día un tiempo determinado ha estar a solas en la intimidad con Dios, lo cual se denomina como devocional. Dice la palabra que debemos entrar a su presencia, debemos entender que dentro de nosotros tenemos dos naturaleza: La espiritual y la carnal, Pablo dijo que el deseo de la carne es contra el espíritu y el del espíritu es contra la carne y los dos se oponen entre si por tal motivo hay una lucha interna para poder entrar en la comunión con Dios, ademas la mete trata de divagar constantemente, pero a medida que practiquemos la oración nuestro hombre espiritual se ira fortaleciendo y al naturaleza carnal se ira debilitando.

Debemos tener también un corazón agradecido, el salmista dijo "Entrad por sus puertas con acción de gracias"  Esto esta en el salmo 100 verso 4. Un corazón agradecido es aquel que sabe reconocer la obra de Dios en cada aspecto de su vida, posiblemente usted recordara, aquella escena donde el Señor sano a diez leprosos y solo uno de ellos regreso para darle las gracias, por lo cual el Señor le pregunto ¿No fueron diez que limpie, donde están los otros nueve. Solo uno de aquellos diez tuvo una actitud correcta, tuvo un corazón agradecido, y este no ea judío sino samaritano.

Pablo escribiendo los tesalonicenses dijo "Dad gracias en todo porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús, ahora la oración y la gratitud debe ser y debe de estar permanentemente unidas, al cultivarlas y hacer que estas formen parte de nuestras personalidad estaremos cumpliendo con la voluntad de Dios y mantendremos viva la llama del amor por Jesucristo. Debemos de dar gracias, es la mejor medicina frente a la amargura, el dolor y el fracaso

La oración es una relación personal con Dios, El Señor desea que disfrutemos de su intimidad de la misma manera que un padre amoroso disfruta de la relación con sus hijos, El esta dispuesto a mover sus ángeles a nuestro favor para que podamos obtener lo que nuestro corazón desea porque si tenemos la capacidad de pedir con fe, El lo hará, el que no escatimo ni a su propio hijo, sino que lo entrego por todos nosotros, como no nos dará también juntamente con El todas las cosas. Esto esta en Romanos capitulo 8 verso 32.

Pastor. Cesar Castellanos




COMO REACCIONAMOS ANTES LAS TORMENTAS

Si usted a experimentado una tormenta con otras personas, sabe que no todo el mundo reacciona de la misma forma.

Imagínese una fiesta en el patio de una casa, donde todos los invitados se están divirtiendo, pero después el viento comienza a soplar con fuerza. La temperatura baja, el cielo se oscurece y el olor a lluvia se siente en el aire. todo el mundo corre para meterse a la casa, y justo cunado la ultima persona entra los cielos se desatan. En el interior de la casa, la gente se apiña formando grupos. Un grupo esta junto a la ventana, dando gritos de asombro y admiración por los truenos y los relámpagos. En un sofá, otros se abrazan o se cubren los oídos. En otro grupo, algunos saltan y se estremecen con cada trueno. Pero en otro grupo, están conversando y parecen completamente ajenos al clima. ¿No esta una imagen de la diferentes maneas de reaccionar ante las tormentas de la vida?

Cuando se tratan de las perturbaciones que enfrentamos, nuestras reacciones pueden tener un impacto significativo mas adelante. Algunas personas lo hacen de buena manera  y salen formalizadas, mientras que otras quedan destrozadas por el problema.

Lo que explica la diferencia en cuanto a nuestra reacción es la visión que tenemos de Dios. Si lo vemos como nuestro amoroso Padre Celestial, entenderemos que El tiene el mejor plan para nuestras vidas, aunque el camino sea a través de aguas turbulentas. Pero si consideramos a Dios un obstáculo para los objetivos que nos hemos fijado, perderemos sus bendiciones.

Las tormentas son inevitables en la vida. Cuando nos llegue una, lo mas sabio que podemos hacer es clamar a Dios.

Pastor Charles Stanley 





sábado, 18 de febrero de 2017

"LA BATALLA NO ES DE USTEDES SINO MÍA"

"Y ahora Señor, ¿Que esperare? Mi esperanza esta en ti".  (Salmo 39:7)

No podría imaginarme lo que el rey Davíd estaba pensando, o lo que estaba pasando cuando escribió este salmo, pero parece que atravesaba por un problema bastante grande, algunos estudiosos de la Biblia se inclinan por decir que tal vez tendría una enfermedad o una gran adversidad arropaba su alma, muchos se inclinan a pensar que la revelión de su hijo Abzalón originaria esta crisis.

Una de las características de David en este salmo, es su promesa de no lamentarse ante las personas de como Dios le estaba tratando en esos momentos. Cuando nosotros estamos pasando por dificultades, lo mas fácil es airarse y pecar contra Dios, el rey David tenia muchas causas para lamentarse y  que a pesar de que había sido ungido rey de Israel aun no había tomado posición de su trono, y para colmo uno de sus hijos intenta matarlo para apoderarse del trono.

Todos nosotros pasamos por dificultades, Dios nos habla en su palabra y nos dice: "En el mundo tendréis aflicciones; pero confiad, yo he vencido al mundo" (Juan 16:33)

Cuando sufrimos o padecemos algún dolor emocional, alguna perdida de un familiar, algún conflicto personal, alguna enfermedad o tentaciones siempre, siempre le preguntamos a Dios ¿Porque Dios?

Hasta Jesús, le pregunto a Dios en medio de su delirio minutos antes de morir en la cruz del calvario por el perdón de nuestros pecados " Eloi Eloi ¿Loma sabactini? lo cual significa: Dios mio, Dios mio ¿Porqué me has abandonado?" (Marcos 15:34)

El problema es que ninguno de nosotros, bíblicamente respondemos a los conflictos, porque casi siempre cuando llegan los problemas, nuestra respuesta se basa en el control que ejerce la ira, el desaliento o simplemente culpamos a alguien de todo lo que nos sucede, y siempre es a Dios. Esto es debido a que nuestros pensamientos son afectado por los sufrimiento, es decir que nuestras emociones, actitudes y forma de pensar  son perturbados por los conflictos, es por eso que Dios no responde porque solamente estamos satisfaciendo nuestras propias frustraciones y emociones.

Dios desea ayudarnos, Dios desea que nuestros problemas sean disipados por su amor y fidelidad  asía nosotros, El quiere que fijemos nuestra vista a El.

Cristo nos enseña que mientras estemos centrados en nuestras necesidades, conflictos, en el mundo seremos iguales a los paganos que no conocen a Dios, cuando los problemas llegan no debemos olvidar que Dios nos a dado una nueva identidad en Cristo Jesús, El desea que busquemos en su palabra las respuestas bíblicas que necesitamos, pues Dios usa los problemas, conflictos y fracasos en nuestra vida para reprendernos.

El rey Josafat tubo que tomar decisiones correctas para poder salir del problema en que se encontraba, fíjense, al borde de una guerra que lógicamente la tenia perdida y que era difícil ganar en términos humanos, se sentía imponente y podía ver su destrucción y a todo el pueblo de Juda. Entonces el toma la mejor decisión, acudió a Dios. (2Cronica 20:1-30) el sabia que Dios cuidaría de el y de su pueblo, y Josafat Oró a Dios, y Dios escucho su oración mandando un mensajero de nombre Jahaziel que hablo con toda la gente y les dijo que escucharan el mensaje de Dios.

 " No tengan miedo, ni se acobarden cuando vean a ese gran ejercito, porque la batalla no es de ustedes sino mía" (2 Crónicas 20:15)



RESTAURANDO LAS MURALLAS

"Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos" (Nehemías 1:4)

Nehemías, fue parte del grupo de personas que vivió el cautiverio babilónico. como copero del Rey Artajerjes, Nehemias disfrutaba de una vida lujosa, Cuando el rey Ciro les permite que fueran a reconstruir los muros, Nehemías se encarga de la reconstrucción de las murallas.

En Nehemías 1, vemos el momento en que Nehemías es informado de que aquellos que quedaron de la cautividad estaban muy mal y que el muro de Jerusalén estaba derribado.
Entonces Nehemías eleva al cielo una oración muy peculiar. Ante un problema, ante una dificultad, ante la situación difícil que tenía el pueblo de Israel, Nehemías no oró para que Dios resolviera el problema. Si no que le presentaba el problema a Dios, le recuerda a Dios la palabra que él había declarado, y le dice, Dame éxito a mí, si tú tienes éxito tu familia tiene éxito, y tu ciudad completa puede cambiar. Mucha gente esta orando para que Dios resuelva, pero Dios no va a resolver de otra manera que no sea dándote éxito, y dándote gracia. Hacen falta personas que no solo le pidan a Dios que haga algo, si no que le digan a Dios,  Heme aquí, Envíame a mí. Muchas veces nos reunimos a orar para pedirle a Dios que haga las cosas, nuestra oración debería ser: Señor así esta nuestro pueblo, está disperso, pero tú has prometido que si nosotros nos volvemos  tú nos recogerás.

No hace falta que toda la nación se vuelva a Dios, lo que hace falta es alguien que le pida a Dios, Señor dame éxito,  y dame gracia, Y que con ese éxito y con esa gracia que Dios le dé resuelva el problema, ahora bien,  tampoco nos podemos ir al otro extremo, y pedirle éxito y gracia  a Dios pero no orar, es necesario el arrepentimientos de pecados, es necesario clamar, es necesario conocer su palabra, conocer lo que Dios a dicho para poder reclamar, como hizo Nehemias.
Nehemias le cito a Dios su palabra.
¿Le puedes citar tu a Dios sus palabras?
Entre el capítulo primero y el capitulo segundo de Nehemias, pasaron cuatro meses, Nehemias paso cuatro meses orando y ayunando, antes de comenzar la reconstrucción del muro.

Lo que necesita tu familia, es que tú te encierres a orar y ayunar, que tú le recuerdes a Dios sus palabras acerca de tu familia, y en vez de estar esperando que venga un libertador de afuera, le pidas a Dios te haga el restaurador de las murallas de tu familia.
Es fácil irse a un lugar a orar para que sea el señor el que haga algo, pero, ¿Y tu que vas a ser? Pídele a Dios que te de éxito.
Tu puedes creer que Dios te dará éxito, pero no te olvides de la primera parte, porque el éxito con Dios no viene sin la primera parte, el éxito con Dios no viene sin oración,  y la oración de éxito de Nehemias no era para que Dios lo salvara a él, sino para salvar a otros, Es necesario que halla un propósito, tiene que haber algo que te apasione lo suficiente para que Dios te de éxito.

¿Que te apasiona a ti ?...
Hay personas a las que nada les apasiona,  Nehemias lloro por que amaba al pueblo de sus antepasados, quería hacer algo por restaurar aquellos muro, Pero, probablemente, lo que hoy te hace llorar no es tu pasión, sino tu condición, y tu condición es el resultado de la condición de tu nación. Por eso la oración de Nehemias era por su nación, Nehemias no estaba en la cautividad, Nehemias estaba en el palacio del rey.
Tu estas en el palacio del rey, Quizás no como copero, pero estas en el palacio del rey: Desde el día que le entregaste tu vida al señor, tu estas en el palacio del rey, donde hay vino, que representa  la revelación. Nehemias tenía acceso a la revelación. ¿Estas donde se mueve el vino del Espíritu Santo?, ¿Estas donde está la revelación?.

 La pregunta es: ¿Que has aprendido?  ¿Que has recibido?
Tú piensas que tu posición es de crisis, pero no, en crisis están los que están fuera del palacio del rey. Tu estas en el palacio del rey. Has recibido palabra que ha sido declarada sobre tu vida.
Créelo a Dios y pídele por un milagro que cambie tu condición.

Hay creyentes que piensan, que presentando sus peticiones delante de  Dios en oración, es cumplir con su parte;  pero una expresión de fe es tan solo el comienzo de lo que nos corresponde. Hay ciertas acciones que debemos tomar, ciertas posturas que debemos asumir.

Nehemías es un nombre propio masculino de origen hebreo en su variante en español que deriva del hebreo y su significado es: " (YHWH)   ha consolado"

El concepto del muro de protección esta escondido en la historia del jardín del Edén.

"Entonces el Señor Dios tomo al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara. y ordeno el Señor Dios al hombre, diciendo: de todo árbol del huerto podrás comer, pero el árbol de conocimiento del bien y el mal no comerás, porque el día que de el comas, ciertamente morirás"  (Génesis 2:15-17)

Cuando Dios puso a Adán en el Jardín del Edén, El le dijo que "Cultivara y cuidara" el jardín.

La palabra Hebrea para cultivar es: "Abad" que significa: Trabajar.
la palabra Hebrea para "cuidar" es Shamar"Que literalmente significa: "Poner un cerco de espinos alrededor" con el propósito de proteger

Sabiendo esto, Nehemías es natural que se haya sentido triste al ver los muros de Jerusalen caídos. Pero ahora Dios les había dado otra oportunidad para reedificar esos muros. 

Zorobabel levanto el templo físico, Esdras llego a levantar el templo espiritual, enseñándoles el orden y la ley de Dios. pero no bastaba solo con el conocimiento, sino que les faltaba ponerlo por obra, por eso Dios llama a Nehemías, para guiar al pueblo a dar el siguiente paso. El fue llamado a levantar los muros caídos y a cerrar las puertas abiertas para protección del pueblo

Levantemos nuestros muros y cerremos las puertas abiertas obedeciendo la palabra de Dios.

Oremos...
Señor, ahora hemos aprendido lo que los muros representan en la Biblia, quiero tenerlos levantados, no caídos. En estos días de ayuno, he meditado y me he dado cuenta que he abierto las puertas
Primero, quiero pedirle perdón por haber pecado contra Ti Señor, segundo, quiero pedirle que me ayude a levantar los muros caídos de mi vida y cerrarle las puertas al enemigo. Dame el querer como el hacer, por tu buena voluntad.

Con mi obediencia, levantare un muro de protección  al rededor de mi persona y de mi familia, y me pongo en la brecha en favor de mi pueblo, Ten misericordia de nosotros, y danos la oportunidad de levantarnos como hizo Tu pueblo en los tiempos de Nehemías.

Amen y Amen.


domingo, 12 de febrero de 2017

RÍOS DE AGUA VIVA

" El que cree en mi, como dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva" (Juan 7:38)

Uno de los grandes problemas de la humanidad están en sus propias emociones, donde una gran mayoría se sienten vacías dentro de ellas mismas, aunque tratan de llenarlo invirtiendo en todo lo concerniente a los externos ya sea en la apariencia física o adquiriendo hermosos autos, esplendorosas casas o refugiándose en el trabajo, el deporte o la comida, pero de eso lo satisface, porque el problema no esta fuera de ellos sino que esta en el interior, en sus propios corazones, no por el hecho de alguien duerma en una cama de oro tiene garantizado un sueño placentero, tampoco el porque alguien viva en una hermosa casa leva a garantizar la felicidad, ni aun por el asistir a una bella y hermosa iglesia de sana doctrina significa que la persona lleve una vida de santidad, de igual manera si alguien habla del Espíritu Santo no es señal de que lo conozca como debe ser, se requiere tener una experiencia personal con El, el señor Jesús dijo: ¿"Que padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si pecado, en lugar de pescado le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo le dará un escorpión?  Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas  a vuestros hijos, ¿Cuanto mas vuestro Padre Celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan"? (Lucas 11:11-13)

No puede existir alguien mas generoso que nuestro Dios, que ademas de abrir las puertas para nuestra redención, nos muestra la manero como podemos participar de lo mas intimo de El que es su Espíritu Santo, mas el espíritu de Dios no esta al alcance de toda persona, solo e otorgado a aquellos que lo anhelan con todo su todo corazón, y a eso se refirió el Señor Jesús cuando dijo: "Si alguno tiene sed, venga a mi, y beba"

Cuando estuve en la clínica después del atentado aunque estaba inconsciente nunca tuve tanta sed como en aquellos días, no podían darme ningún liquido, solo me humedecían los labios con un poco de agua en un algodón, durante ese tiempo pude valorar lo que para un sediento representaría una gota de agua comprendí la ilustración del rico que abrió sus ojos en tormento y le pidió a Abraham que enviara a Lázaro para que mojara la punta de su dedo en agua y la pusiera sobre su lengua para que se refrescara porque estaba siendo atormentado es esa llama.

Sola hasta cuando las personas pueden entender que la única manera de poder llenar el vació emocional de su alma es Jesucristo quien es la única fuente de agua de vida, y que nosotros también debemos implorarle como lo hizo la mujer Samaritana  el dialogo con Jesús le hizo comprender que Jesús era esa fuente de agua de vida y que ella anhelo beber de esa fuente.

Querido amigo, hoy le invito que haga un alto en el camino, y que vuelva sus ojos a Dios, pero también que anhele recibir la presencia del Espíritu Santo con toda su alma, yo estoy seguro que El va a Mitigar su sed.

Pastor. Cesar Castellanos





sábado, 11 de febrero de 2017

viernes, 10 de febrero de 2017

PARÁBOLA DEL AGUILA


Erase una vez un hombre que caminaba por el bosque, encontró un aguilucho, se lo llevó a su casa y lo puso en su corral, donde pronto aprendió a comer la misma comida que los pollos y a conducirse como estos. Un día un naturalista que pasaba por allí, le pregunto al propietario porque razón un águila, el rey de las aves y los pájaros, tenía que permanecer encerrado en el corral con los pollos. Como le he dado la misma comida que a los pollos, y le he enseñado a ser como un pollo, nunca ha aprendido a volar, respondió el propietario; se conduce como los pollos y por ta
nto no es un águila. Sin embargo, insistió el naturalista, tiene corazón de águila, y con toda seguridad se le puede enseñar a volar.

Después de discutir un poco más, los dos hombres convinieron en averiguar si era posible que el águila volara. El naturalista le cogió en sus brazos, suavemente y le dijo “TU PERTENECES AL CIELO NO A LA TIERRA, ABRE LAS ALAS Y VUELA”. El águila sin embargo estaba confuso: no sabía qué era y, al ver a los pollos comiendo, saltó y se reunió con ellos de nuevo. Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó el águila al tejado de la casa y la animó diciéndole: “ERES UNA ÁGUILA ABRE LAS ALAS Y VUELA “; pero el águila tenía miedo de su yo y del mundo desconocido y saltó otra vez en busca de la comida de los pollos. El naturalista se levantó temprano al tercer día, saco el águila del corral y lo llevó a una montaña. Una vez allí, alzó al rey de las aves y lo animó diciéndole “ERES UNA ÁGUILA Y PERTENECES AL CIELO, AHORA ABRE LAS AVES Y VUELA “.
El águila miro alrededor, hacía el corral y hacía arriba, al cielo. Pero siguió sin volar. Entonces el naturalista lo levantó directamente hacía el sol; el águila empezó a templar y abrió lentamente las alas y finalmente con un grito triunfante voló alejándose hacia el cielo. Es posible que el águila recuerde todavía a los pollos con nostalgia; hasta es posible que de cuando en cuando vuelva a visitar el corral. Pero nunca vivió más vida de pollo. Siempre fue un águila, pese a que fue mantenida y domesticada como un pollo.
HERMANOS:
¡Pensemos unos minutos y contestémonos!

¿CUALES SON LOS COMPORTAMIENTOS QUE ME IMPIDEN SER ÁGUILA? 

UN VERDADERO ENCUENTRO



¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios! Yo iría hasta su silla, y expondría mi causa delante de El"(Job 23:24)



Tener un encuentro personal con Jesucristo, es la experiencia mas maravillosa que alguien pueda alcanzar, solo a través de la obra del Señor Jesús en la cruz del calvario, es que podemos relacionarnos con Dios y entender los beneficios obtenidos por medio de la obra redentora, cuando Jacob tubo su encuentro cara a cara con el Ángel del Señor,el dijo: Vi a Dios Cara a Cara y fue lebrada mi Alma. El patriarca Job quien se justificaba así mismo y se consideraba una persona correcta en todos los aspectos de la vida, después de que atravesó por las pruebas mas difíciles fue que experimento el verdadero encuentro con Dios. "De oídas te había oído mas mis ahora ojos te ven por tanto me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza", fue lo que expreso el patriarca.

El profeta Isaías quedo asombrado cuando vio la obra del Señor y Exclamo: "¡Hay de mi porque estoy muerto! Porque siendo un hombre inmundo de labios y habitando en medio de un pueblo que tiene labios inmundo, han visto mis ojos al Rey Jehová de los ejércitos. (Isaías 6:5)

El rey David después de ser confrontando por el  profeta Natán, se humillo confesando su pecado e imploro ser purificado con la sangre y experimento un genuino arrepentimiento diciendo: "Los sacrificios de Dios son el Espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciaras Tu, oh Dios" (Salmo 51:17)

El Apóstol Pablo expresó "Para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarlo, porque ciertamente no esta lejos de cada uno de nosotros porque en El vivimos, nos movemos y somos; como alguno de vuestros propios poetas también han dicho: "porque linaje suyo somos" (Hechos 17:26-28) y en su disertación a los Atenienses les expreso: "que cualquiera que anhelara tener un encuentro con Dios no le seria difícil porque siempre podemos hallarle, El esta cerca de nosotros como el aire que nosotros respiramos, así  como lo dijo el Señor a través  del profeta Jeremías: "Porque me buscareis y me hallareis, porque me buscareis de todo vuestro corazón" (Jeremías 29:13)

Ahora, un encuentro con Jesucristo es la primera experiencia de confrontación que nosotros podamos tener cara a cara con Dios y con su palabra, ahí es cuando no vemos en un espejo y Dios nos va a permitir que nos veamos como El nos ve, y cualquier persona que tiene este tipo de experiencia nunca mas volverá a ser la misma, 
Hoy querido amigo, le invito a que haga un alto en su camino y reflexione como esta mi relación con Dios,  y que disponga su vida para entregarle todo su ser a Jesucristo, cuando lo probamos e El nunca más queremos dar un paso a tras.

Pastor. cesar Castellanos.


jueves, 9 de febrero de 2017

LA FUERZA DE LA UNIDAD

"Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le recistirán; y cordón de tres dobleces      no se rompe pronto". (Eclesiastés 4:12)

Que gran ejemplo de protección presenta Salomón en este pasaje pues, es una alegoría de lo poderoso que podría ser un matrimonio que esta en las manos del Espíritu Santo, debemos entender que el hombre y la mujer representan los dos cordones, y que el Espíritu de Dios viene a ser ese tercer cordón, como lo enseña el mismo proverbista, El que haya esposa haya el bien y alcanza la benevolencia de Jehová.

Ahora, la idea del matrimonio fue de Dios, es cierto que el primer ser creado fue el hombre, pero este aun viviendo en medio de tanta belleza,  se sentía completamente desubicado porque no tenía a nadie de su mismo nivel, entonces Dios dijo no es bueno que el hombre este solo, le haré ayuda idónea para él, la idea de Dios de darle una compañera al hombre fue hacerle a él las cosas mucho más fáciles,            Dios creó a la mujer de la misma naturaleza del hombre, luego se la trajo a este y los bendijo, el mayor desafío que enfrenta cualquier persona es construir su propio hogar, para lograrlo, antes tiene que analizar si realmente puede llevar a cavo esta labor, el matrimonio solo se puede construir entre dos personas y se requiere que ambas pongan todo de su parte, para cumplir el propósito divino de levantar una descendencia para Dios, entendiendo que tanto el hombre como la mujer son diferentes,  al unir sus vidas en matrimonio forman una unidad, mas cuando la pareja invita al espíritu Santo se convierte en una unidad completa que tendrá toda la protección y la bendición de Dios.

Así como el espíritu del hombre conoce las cosas profunda o escondidas de él, El Espíritu Santo conoce lo más intimo de Dios, nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el que proviene del Espíritu de Dios, ahora, si usted tiene una familia,  es el momento para que invite al Espíritu Santo a que sea el eje de la misma, para que todos puedan vivir en paz, en bendición y en armonía.

Pastor. Cesar Castellanos.

miércoles, 8 de febrero de 2017

RECIBIR LA REVELACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

Efesios 1:17 ...Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el padre de Gloria, os de espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento de El.

Tanto lo hombres y las mujeres de la biblia, se caracterizaron porque en las situaciones mas difíciles que tuvieron que enfrentar, aprendieron en apoyarse en Dios, y siempre contaron,con el respaldo de El, como lo declara el profeta Asíais.

"Jehová el Señor me dio lengua de sabios para saber hablar palabras cansado ; despertara mañana tras mañana, despertara mi oído para que oiga como los sabios" (Isaías 50:4)

En la intercesión que hace el Apóstol Pablo El Señor abre el entendimiento a los creyentes iluminando la palabra dentro de sus vidas podemos ver que acontece como resultado de un trabajo en equipo entre el Espíritu Santo y la palabra, pues tanto la sabiduría como el conocimiento son dones del Espíritu Santo y cuando se manifiesta en nuestras vidas es lo que se conoce como revelación, y esto nos ayuda a disfrutar de gran manera el estudio de la palabra de Dios, sabiendo que en cada una de sus paginas esta la producción sobreabundaste de Dios para nuestras necesidades.

Para poder hablar como sabios, primero tenemos que ser diligente en escuchar lo que dios nos dice, esto es que debemos ser sensibles a la revelación Divina, sabemos que la voz de dios viene a través de la relación con el mismo Señor y con su palabra, Jesús se acerca a nosotros a través de su palabra, El mismo Señor dijo:

"Me regocijo en la parte habitable de su tierra; y mis delicias son como los hijos de los Hombres. ahora pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan mis caminos. Atended mis concejo, y se sabios, y no lo menosprecies, bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puestas, porque el que me halle, hallara la vida, y alcanzara el favor de Jehová. mas el que peca contra mi, defrauda su alma; todos los que me aborrecen aman la muerte. (Prov. 8:31-36)

Dios no quiere que pensemos de El como un ser extraño, pues disfruta cuando puede relacionarse con cada de sus hijos, El enfatiza la bendición que viene sobre aquellos que escuchan, quienes lo hacen son llevados a velar , perseverar diligentemente por el cumplimiento de sus promesas, descubrir el poder de la palabra es descubrir la vida y alcanzar todos los beneficios que emanan de la misericordia divina,  cuando recibimos la palabra tenemos completa seguridad de lo que Dios nos dice que hagamos y nos apropiemos de cada una de esas promesas, pero debemos hacerlo con un corazón bien dispuesto, con un corazón abierto que El señor cumplirá todo lo que nos ha prometido.

Cuando yo les hago una promesa a alguna de mis hijas, lo dan por un hecho, mi papá me lo prometió y el me lo cumplirá, de igual manera cuando recibimos la palabra de Dios en nuestro corazón, ninguna de esa palabras caerá en tierra sin dar el fruto que nosotros anhelemos, al recibir con fe su palabra permitimos que el milagro se materialice, Abraham llego a convertirse en el hombre por causa de su confianza y certeza en la promesa, la promesa se convirtió en el mayor anhelo de su vida, se que al poner en practica cada una de estas verdades que he compartido en esta enseñanza, la multiplicación y el crecimiento que ustedes han anhelado llegara a su vida y su ministerio.

Pastor. Cesar Castellanos.


martes, 7 de febrero de 2017

TRABAJA PARA DIOS

Mi madre siempre me decía, hijo ama lo que haces, has las cosas como si fueran para Dios, eso me daría a entender que las cosas había que hacerlas bien, con excelencia.

..."Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el señor servís"...  (Col 3:26-24)

TENIENDO LA MENTE DE DIOS

"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová." 
  (Isaías 55:8)


Cuando comprendemos que los pensamientos de Dios son mejores que los nuestros, nos esforzaremos por recibir su revelación a cada paso que nosotros demos, la bendición de Dios vendrá como lluvia,

"porque como desciende la lluvia y la nieve, y no vuelve allá si no que riega la tierra y la hace germinar, y producir, y da semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mi vacía sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en  aquello para quien la envíe" (Isaías 55:10-11)

Dios toma el ejemplo de lo que hace la lluvia cuando cae sobre la tierra, para ilustrar la manera como su palabra actuara en nosotros, cada palabra que sale de la boca de Dios cumple el propósito para la cual fue enviada, el Señor dice:

"A todos los sedientos venid" (Isaías 55:1) La salvación es completamente gratuita, las personas no tienen que pagar por ella a través de sacrificios, pues la deuda, fue pagada de antemano a través de Jesús, pues su sangre derramada sobre el madero, fue el precio que El pago por nuestra redención, también el Señor nos aconseja en que invertir.

"porque gastáis vuestro dinero en lo que nos es pan y vuestro trabajo en lo que sacia" (Isaías 55:2)

La mejor inversión que el hombre puede hacer, es canalizar todas sus fuerzas  para adquirir el conocimiento de la palabra de Dios, cuando escuchamos atentamente a Dios, podemos disfrutar de sus bendiciones las cuales traen satisfacción a nuestra alma.

El Señor también quiere hacer pacto con nosotros: "y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes de David (Isaías 55:3) El pacto es un acuerdo entre dos o más personas, el mismo pacto que Dios estableció con David quiere extenderlo a cada creyente,  "Inclinad vuestro oído, y venid a mí, Oíd y vivirá vuestra alma.

Dios desea que conozcamos su palabra y la obedezcamos, por su parte El nos cuidara y extenderá su misericordia de la misma manera que la Hizo con el rey David.

Pastor. Cesar Castellanos.